San Martín no mereció perder. Eso está claro. Hizo méritos suficientes para volver, al menos, con un punto de su visita a Santa Fe. Sin embargo regresa a Tucumán con las manos vacías. Y no fue por virtud del adversario, que se encuentra en zona de ascenso directo, sino por errores propios y ajenos. Primero porque el árbitro Jorge Baliño y sus asistentes perjudicaron con sus fallos al equipo de Pedro Monzón y después porque una mala salida del arquero Julio César López le permitió abrir el marcador al "tatengue".
La caída por 2 a 1 frente a Unión complica enormemente el futuro de San Martín, que al finalizar la fecha puede llegar a quedar en zona de Promoción por la permanencia en la categoría.
Los santafesinos arrancaron mejor y en los primeros 20 minutos acorralaron a los "albirrojos". López, con sus enormes atajadas, fue el responsable de que Unión no se ponga arriba del marcador. Sin embargo, fue el propio arquero el que facilitó la apertura del marcador. A los 21?, el paraguayo salió mal en un córner, Gabriel Bustos quiso despejar y la pelota fue a parar al fondo de la red. A partir de ese momento, San Martín se hizo dueño de la pelota, pero 10 minutos más tarde recibió un duro golpe. Nicolás Correa se tiró dentro del área y el árbitro sancionó un penal inexistente, que Matías Quiroga transformó en gol. Y por si esto fuera poco, sobre el final del primer tiempo Baliño le anuló un tanto legítimo a Facundo Oreja. Demasiado para un equipo al que le cuesta una enormidad crear situaciones de gol.
En el complemento, el "santo" siguió buscando y a los 9? tuvo su premio. "Nico" Roldán remató y Cárdenas metió la mano. Penal. Era la gran chance para acortar la distancia. Pero el "Monito" Fernández desperdició la gran oportunidad y otra vez a remarla. El goleador tuvo su revancha 11 minutos más tarde, cuando mandó la pelota al fondo de la red luego de un córner de Roldán. El "santo" siguió buscando, aunque Unión se replegó bien atrás y defendió con "uñas y dientes" la victoria.
San Martín volvió a perder y en el horizonte asoma el fantasma de la Promoción.